Partida a Temple of elemental evil, crónica de una aventura épica

Os traemos la partida a Temple of elemental evil. En ella, Barrowin, un audaz clérigo, y Talon, un intrépido ranger, se disponen a afrontar su próxima aventura. Una fría mazmorra parece ser el lugar de partida. Su victoria, encontrar la sala de la Forja y enfrentarse a Arkashic Thunn, un villano elemental, una salamandra con cuerpo de serpiente y torso humano. ¿Dispuestos a comenzar?

Tras bajar por los pequeños peldaños, se encuentran con una sala grande, de luz tenue. El frío parece meterse en los huesos, pero su determinación no parece mermar.

– “No me fío de este lugar, está demasiado tranquilo” – Dice Barrowin.

– “Tienes razón, amigo. Deberíamos caminar con cautela” – Contesta Talon.

De repente, Barrowin alza las manos y murmura unas palabras en lengua de enanos. Una espesa bruma, que sale de los dedos de nuestro enano, va recorriendo cada rincón de la habitación y va dejando pequeños restos allá donde parece haber una trampa.

– “Nunca dejan de asombrarme tus habilidades de clérigo, Barrowin” – afirma Talon con una sonrisa.

Ambos deciden sortear las trampas y dirigirse a emprender la exploración de la mazmorra. Tras caminar un poco, notan como el suelo tiembla y un ruido atronador se acerca de entre las piedras hacia ellos. Miran hacia el muro frente a ellos y una columna de fuego sale del muro golpeando con fuerza a Barrowin. Cae al suelo maltrecho, mientras en sus ojos se puede ver una mezcla de furia y enfado. Talon le mira asombrado, mientras un sectario del aire, un seguidor ferviente del elemental de aire, se abalanza sobre el ya herido clérigo. Nuestro ranger saca su arco largo y dispara al sectario haciéndole tambalear y emitir un quejido de dolor. Se apresura a entrar a la siguiente sala antes que Barrowin, dándole tiempo para recuperar un poco las fuerzas.

– “¡Cuidado, Talon, ahí vienen más” – se oye una voz en su espalda.

Sin casi darse cuenta, un arquero Gnol, una bestia con arco, y un Doppleganger, una criatura capaz de adoptar la forma de cualquier persona, le atacan. Mientras el arquero dispara desde unos cuantos pasos, el Doppleganger se abalanza y Talon, sin oportunidad de esquivar un solo golpe, recibe cada impacto sin apenas emitir sonido.

Avanzan atravesando salas mugrientas y emprendiendo duras luchas con multitud de seres. Sectarios del fuego, sectarios del aire, arqueros Gnol, Dopplegangers, murciélagos de fuego, columnas de fuego y Bugbears, monstruosas pesadillas andantes,  aparecen estancia tras estancia. Unas veces nuestros héroes salen más victoriosos y otras menos, pero siempre adelante, siempre valerosos, siempre incansables.

Finalmente, ranger y clérigo llegan a la sala de la forja. En mitad de la sala, una figura sinuosa se alza majestuosa y amenazadora, es Arkashic Thunn. De su boca salen unos siseos extraños y una luz aparece en la sala contigua. Al apagarse esa luz, se puede divisar a un sectario del aire que permanece inmóvil, como si esperara una orden. Barrowin coge fuerzas y ataca a Arkashic con una corona de luz, que hace que el extraño ser se agite herido. Con gran furia, nuestro villano devuelve al ataque al clérigo y con una ráfaga de fuego deja malherido a nuestro héroe y lo desplaza con el impacto hasta otra de las salas. Es turno de Talon y decide atacar con furia a la gigantesca salamandra, quizás no haya oportunidad igual. Con un ataque colosal, consigue dejar a Arkashic casi moribunda. Tratando de recuperarse, el ser comienza a emitir de nuevo unos siseos casi imperceptibles. Da órdenes al sectario para protegerla y ataca a Talon, pero falla por apenas unos centímetros. Barrowin decide emprender la ofensiva y ataca al sectario gritando:

– “Esto será más fácil si eliminamos los estorbos. ¡Muere lacayo del demonio!”

El sectario cae malherido al suelo y la salamandra, con las fuerzas que aún tiene, ataca a nuestro clérigo. Talon se aleja, apunta con su arco largo y dispara 2 flechas al grotesco cuerpo de la criatura elemental. Ninguna da en el blanco y nuestro ranger maldice su destreza mientras un sectario de fuego aparece tras uno de los muros que acotan la sala. La salamandra ataca con una ráfaga de fuego a Barrowin, cuyo cuerpo sale despedido unos metros y parece caer muerto. Talon no puede creerlo, mira con sorpresa el cuerpo inmóvil del clérigo y se prepara en posición de combate, con el arco tensado.

– “Saldrás de esta, amigo” – dice mientras saca una nueva flecha de su carcaj.

Como es costumbre a continuación tenéis el vídeo de la partida a Temple of elemental evil. Esperamos que os sirva para ver como es el juego y si encaja en vuestro grupo:

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