Reseña de Dungeon Fighter… De juerga en una mazmorra

Érase una vez un reino, en el que valerosos héroes… bueno, valerosos, lo que se dice valerosos, va a ser que no. Más bien son unos cuentistas que venden la moto al personal contando sus inexistentes proezas. Pero claro, se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Así que el Rey de esas tierras decidió encerrar a los cuentistas en una mazmorra y ver si en realidad eran tan valerosos como decían. Bienvenidos a la mazmorra más gamberra, bienvenidos a la Reseña de Dungeon Fighter.

Dungeon Fighter es un juego colaborativo de uno a seis jugadores. Los jugadores tendrán que adoptar los papeles de esos antihéroes e intentar sobrevivir a la mazmorra donde han sido encerrados. Todo esto con una buena dosis de suerte y humor, se podría decir que estamos ante un partygame de mazmorreo.

Reseña de Dungeon Fighter: Set up y calidad.

Set up: aquí tendremos que gastar algo de tiempo. Hay que montar el tablero, preparar los mazos de cartas, elegir los héroes, preparar tokens, etc. Nada complicado ni fuera de lo normal, pero nos llevará unos minutillos.
Calidad: la calidad está en el estándar normal de hoy en día. Nada reseñable como extraordinario o como malo, básicamente lo que cabría esperar.

Reseña de Dungeon Fighter: Opinión

El juego es un auténtico partygame, divertido donde los haya. La temática del juego ya de por si te empuja a ese ambiente de broma. Los héroes no son tales, son más bien antihéroes y porque no decirlo, hasta ruines. Sí, sí ruínes. Cuando caen derrotados fingen su muerte y dejan al resto del grupo en la estacada con el monstruo con el que estén lidiando.
Hay que señalar que el juego no es fácil, lo de tirar el dado, que bote primero en la mesa y luego caiga en la diana tiene más miga de lo que parece. Esto está genial porque cuando se consigue se acaba convirtiendo en algo épico que todos los jugadores celebran. A fin de cuentas, en el propio manual te dice que cuando derrotéis a un monstruo el grupo puede perder algo de tiempo vanagloriándose de la hazaña. Si la tirada más básica resulta más difícil de lo que parece, no os queremos contar como son las tiradas que añaden modificadores. Puedes acabar teniendo que tirar el dado por debajo de la pierna, o sentado en el suelo. Obviamente todos estos modificadores lo hace más difícil y épico. Lo normal es que la tirada sea un desastre y ahí entra la gracia y las risas. A veces pueden salir tiradas muy absurdas. Por ejemplo, puedes estar tirando por debajo de la pierna y tirar con poca fuerza por miedo a pasarte de largo, entonces, resulta que tiras tan flojo que el dado ni llega al tablero. Las risas y el cachondeo de los compañeros de mazamorreo están aseguradas.
¿Se le puede sacar Dungeon Fighter a toda la familia? Nosotros diríamos que sí. De echo lo hemos hecho. Hemos jugado a la vez con niños y con gente mayor, y todos lo pasaron bien y se rieron. El juego no es nada complicado de explicar. Incluso se presta a ir explicándolo según se va jugando, lo cual te puede ahorrar esos momento algo más aburridos de relatar reglas.
Aunque el juego se puede jugar en solitario, la verdad es que es más divertido con más gente, y cuanta más, mejor, hasta el límite de 6 que indica la caja.
Si queréis tener un partygame distinto a lo normal y os apetece adentraros en la mazmorra más gamberra que podáis imaginar, entonces Dungeon Fighter es la mejor opción que se nos ocurre.
Hasta aquí nuestra reseña de Dungeon Fighter, esperamos que os haya resultado útil y que volvamos a vernos por el blog.

 

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